27 de marzo de 2008

Refugio en la arena

Los pies se refugiaron en la arena azulada de aquella playa,
querían parar de andar, de caminar sin rumbo,
allí encontraron el calor tibio de los granos finos.
Tenían ganas de ser libres,
de no pedir permiso a cada paso,
de ser dueños de sus largas caminatas
sin que nadie le marcara el camino a recorrer.
Esa noche se pararon sin preguntar; sin tan siquiera plantearse
si al resto de aquel cuerpo le gustaría su elección.
Se refugio en la oscuridad de la noche, en el calor de la playa;
reflexiono sobre sus pasos.
Y al comenzar a caminar volvieron su mirada,
vieron que aquella noche especialmente bella
sus pasos no dejaban huella...

1 comentario:

Patricia dijo...

Me gustó muchísimo el escrito, así como también el tratamiento que le has dado a la imagen... me encanta el azul...felicitaciones.

Mil gracias por tu visita y comentario

Un abrazo.